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Solo 1 de cada 10 cordobeses usaron el colectivo en la últimas dos décadas

Ese es el promedio de los últimos 20 años. Se cortaron 2.850 millones de boletos del 2002 al 2020. Pero en la actualidad, la relación es mucho menor debido a la pandemia: solo el 0,29% de la población utiliza el sistema de transporte por día.

El sistema de transporte público de la ciudad de Córdoba recorrió casi mil millones de kilómetros (971 millones) y cortó 2850 millones de boletos en los últimos 19 años. Son datos oficiales desde 2002 a 2020 (últimos disponibles). O sea que, en promedio, se han cortado en este largo periodo 410.809 boletos por día.

Para una ciudad cuyo ejido es enorme (576 kilómetros cuadrados), que en 2001 tenía una población 1.284.582 (censo), que en 2010 tenía 1.329.604 habitantes (fue censada por última vez el 27 de octubre de año, mismo día en que falleció el expresidente Néstor Kirchner) y y que hoy, en 2021, se estima que viven 1.641.626 personas (cálculos demográficos de la Municipalidad de Córdoba), los datos del primera párrafo lo único que quieren decir es que muy poca gente se mueve en transporte urbano: poco más de 1 cordobés de cada 10 se toma un colectivo por día (12,8% de la población para ser exactos, suponiendo que quien lo hace consume 2 boletos por ida, ida y vuelta)

Cabe destacar algo importante para el análisis: ese es el promedio de las últimas dos décadas. Número que la pandemia destrozó: en 2020 se cortaron 1.760.394 tickets, es decir que por día se vendieron 4822 pasajes y que dividiendo esto en la población, siempre tomando como que un individuos usa dos boletos por día, resulta que apenas el 0,29% de los residentes cordobeses usan por día el sistema.

Los cuadros a continuación vienen a pasar en limpio los datos de base vertidos en el texto.

Población cordobesa

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Evolución de corte de boletos año por año

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Más personas, menos usuarios

En el anterior cuadro puede verse con meridiana claridad que el corte de boleto se mantuvo estable con un fuerte incremento poblacional. Y esto, naturalmente, sin contar el año de pandemia para evitar las distorsiones estadísticas. En 2002 había casi 1,3 millones de habitantes y se cortaban 100 mil boletos al año. En 2019, más de 17 años años después, se vendieron 107 mil pasajes y la población estimada era de 1,6 millones de habitantes.

En el cuadro, y ya como un desprendimiento, es interesante ver también que sucedió con los trolebuses, hoy ya no eléctricos como entonces. En 2002 hubo 7,5 millones de personas que subieron a los entonces vehículos rusos conducidos por mujeres; en 2019 fueron 5,1 millones.

Hipótesis sobre la movilidad de los cordobeses

Este cuadro de situación donde solo el 12% de los cordobeses se toma el colectivo en tiempos normales, y donde eso es 5 veces menor en tiempos de pandemia (0,29%) remite a la pregunta de cómo se están moviendo los capitalinos.

Hay grandes factores que podrían dar una respuesta a la misma. Pero no todos están medidos. El primero es qué tanto menos se traslada la población con la pandemia. El segundo es cómo. Y aquí podría haber diferentes indicadores: cuánto más grande es el parque automotor, el parque ciclomotor y cuánto mayor es el uso de medios alternativos, como bicicletas y monopatines.

Desde hace una década, es decir, con las dos gestiones de Ramón Mestre y la actual de Martín Llaryora, se viene desincentivando el uso de autos: por eso se cortan calles céntricas como Caseros y 27 de abril y se promueven ciclovías y zonas para medios alternativos. El problema los medios alternativos tienen límites y la extensión de la ciudad es inmanejable. Además. Córdoba no tiene subterráneos y el transporte se hace inviable económicamente para cualquier Estados o empresa privada (muchos kilómetros pocos pasajeros) lo que redunda en un servicio malo.

La política en movilidad urbana que parece prevalecer, por todos los números anteriores, es la del sálvese como pueda. Además, la licitación del sistema leonina para los ciudadanos de la gestión radical de Mestre para con empresas afines como Ersa, ató de manos a cualquier gestor durante 10 años.

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